Dentro del conjunto de locales en los que se desarrollan actividades empresariales, existe un grupo denominado “locales de pública concurrencia”.
El listado de ejemplos que incluiría esta clasificación es largo, pero, para hacernos una idea, este listado incluiría desde locales de muy alta capacidad, como estadios y parques de atracciones, hasta otros de menor ocupación como bares y cafeterías, pasando por los de capacidad intermedia como salas de cine, teatro y fiestas. Fuera del listado quedarían establecimientos como centros de educación, comerciales y de uso médico, siempre que la ocupación no sea superior a cincuenta personas.
El REBT, Reglamento electrotécnico de baja tensión
Dado que este tipo de establecimientos deben acoger un elevado número de personas, a veces en altas concentraciones, aunque sea puntualmente, deben cumplir con una normativa específica pensada para la acogida, ubicación, confort, seguridad y evacuación de las personas que allí se concentran. Una parte importante de esta normativa viene especificada en el REBT (Reglamento electrotécnico de baja tensión), el cual regula el modo en que deben realizarse las instalaciones eléctricas. El reglamento, vigente desde 2002, es de obligatoria aplicación y afecta a las instalaciones de corriente alterna de menos de 1 000 V, el valor máximo de tensión que encontraríamos en los locales de pública concurrencia.
El Reglamento electrotécnico de baja tensión es de obligatorio cumplimiento
La aplicación del REBT
La aplicación del reglamento es compleja y requiere de un conocimiento técnico reservado a ingenieros e instaladores eléctricos debidamente formados y certificados. Por ello, cuando necesite ejecutar un proyecto de instalación eléctrica, recurra siempre a un instalador eléctrico certificado acreditado oficialmente y por los fabricantes de los materiales que se van a emplear.
Un instalador eléctrico certificado es capaz de comprender las particularidades del proyecto y de instalar los elementos eléctricos adecuados para el confort de su local, como el alumbrado general, los elementos de refrigeración y calefacción, y las tomas de corriente, entre otros. Además, el instalador eléctrico certificado también está capacitado para instalar en su establecimiento todos aquellos elementos relacionados con la seguridad de los usuarios en caso de emergencia, como el alumbrado de emergencia y otros elementos eléctricos necesarios para la orientación y protección de las personas.
El instalador eléctrico certificado es la persona adecuada para aplicar el Reglamento electrotécnico de baja tensión
Acometida, distribución y protección de la instalación eléctrica
La acometida, distribución y protección de la instalación eléctrica merecen un capítulo aparte. Estos elementos, invisibles para los usuarios, son de crucial importancia para que la instalación funcione de forma correcta y segura. Un instalador eléctrico certificado conoce el grueso y tipo de cable que debe colocarse en cada segmento de una instalación eléctrica. Un cable con un grueso inadecuado, desprotegido o incorrectamente instalado puede generar una avería grave en la instalación o, peor aún, un incendio de catastrófico resultado.
Además, un instalador eléctrico certificado conoce cuáles son los elementos de protección adecuados a cada zona de la instalación, en función de los elementos empleados, el lugar de la instalación y el uso que se va a dar a la misma.
Un instalador eléctrico certificado garantiza la seguridad de la instalación eléctrica
Conclusión
Cuando deba realizar una instalación nueva o una modificación en la existente, recurra siempre a un instalador eléctrico certificado por la administración y los fabricantes de los materiales que se van a emplear. Él es la persona que conoce la normativa vigente, su aplicación y el uso de los materiales empleados para que su instalación eléctrica y los elementos que se conectan funcionen de forma correcta y sean seguros para los usuarios.